Atada
Despu茅s de a帽os sin sentir ese estremecimiento en la epidermis, me tomaste como arcilla entre tus manos. Yo, inmovil, obediente a tus instrucciones, me coloqu茅 en posici贸n boca abajo. Masajeaste mi espalda en busca de tensiones que no hallaste. 驴C贸mo estarlo, si te hab铆a extra帽ado tanto? Mis musculos estaban distendidos, mi piel reaccionaba ante la yema de tus dedos, que me acariciaban toda. Me volteaste como virar una mu帽eca de trapo. A煤n mi lencer铆a cubria mi intimidad. Mi brassiere en su lugar, sin embargo, los tirantes parecen cobrar vida y resbalan por mis hombros. Descubres mis senos que reaccionan poniendo a mis rosados pezones erectos, la piel de gallina esperando el aluvi贸n de besos. Tu lengua jugueteando con los l贸bulos de mis oidos, tu aliento en mi nuca me estremeci贸 de norte a sur. Toda mi intimidad humeda, mi clitoris erecto, aun cubierto por mi panty que casi no pod铆a contener el volc谩n en inminente erupci贸n. Pronto, lo deslizaste por mis muslos, mis piernas facilitaron su ca铆da. Esos besos tras mis rodillas, lugar ind贸mito que nunca habia sido besado jam谩s por nadie, recorriendo a lo largo de mis interminables piernas. Nunca hab铆a sido tan besada. O s铆, s铆 lo fui, ahora lo recuerdo… a帽os atr谩s me besaste igual en la casa-taller del sur, 驴recuerdas? Cuando hicimos el amor desde la sala hasta la cocina, y caminaste llevandome sobre ti, mientras estaba llena de ti… lo record茅 mientras respirabas en la entrada de mi vagina, haciendo que est茅 a punto de estallar. Alli, desprovista de voluntad, sometida a tu entera disposici贸n, mi cuerpo era moldeado por tus manos. Mientras besabas los dedos de mis pies, mis manos empezaron a juguetear conmigo misma. Pero eso no lo ibas a permitir…

Entonces lo hiciste. Tomaste mi blusa, y me ataste con ella. Mis manos a mi espalda, inmovilizandome por completo. Mi temperatura subi贸 aun m谩s. Ahora estaba dominada por completo. El peso de tu cuerpo sobre mi, y mis manos sin poderse defender. Metiste un par de dedos en mis cavernas, encontrando aquella letra que pocos conocen, esa G que garantiza el climax. Yo prefiero ser acariciada m谩s afuera, pero yo no tenia voluntad, se hac铆a lo que t煤 dec铆as. Me llevaste a un mundo desconocido y olvidado, y esa dominaci贸n me hizo olvidar que suelo ser la ama de las situaciones. Fui sumisa. Me quedaron las huellas en la piel, la se帽a de tus mordidas en mis muslos, en mi espalda. Probaste mis sabores, mordisqueaste mis sensibilidades, acabaste con mis temores al dolor. Fue apote贸sico. Y lo quiero repetir.


Muy bueno e intenso. Muy ardiente y provocador.
Digno de la autora…
mi imaginacion fue mas alla de lo imaginado.. muy buen relato o komo lo podria decir隆隆隆
Felicitaciones…