<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Eroticcas &#187; Difusión sexual</title>
	<atom:link href="http://www.eroticcas.com/category/difusion-sexual/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.eroticcas.com</link>
	<description>Cuentos de Amor y Sexo</description>
	<lastBuildDate>Sat, 21 Jan 2012 00:32:53 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Añoranza&#8230;</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/anoranza/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/anoranza/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Jan 2012 02:41:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=928</guid>
		<description><![CDATA[El monitor estaba vacío. No había nada ni nadie del otro lado de la línea. En el navegador, dentro de ese recuadro azul había un mensaje claro y a la vez nada halagüeño: -&#8221;El usuario que Usted busca no está en línea&#8221;-. No podía creerlo. En ese momento se agolparon en mi cabeza miles de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El monitor estaba vacío. No había nada ni nadie del otro lado de la línea. En el navegador, dentro de ese recuadro azul había un mensaje claro y a la vez nada halagüeño: -&#8221;El usuario que Usted busca no está en línea&#8221;-.</p>
<p>No podía creerlo. En ese momento se agolparon en mi cabeza miles de pensamientos que embotaban mis sentidos, al grado de producir un horrible ruido que se sumaba al silencio.</p>
<p>Recargué la página para revisar si todo se debía a una torpeza mía. Otra más.</p>
<p>Todo parecía correcto y solo se veía esa pantalla azul y ese mensaje.</p>
<p>Era entonces que me di cuenta de que, así de tajo, no tenía ya nada ni nadie. La había perdido.</p>
<p>Rompí en ira hacia conmigo mismo y en llanto como cuando un niño ha perdido su más preciado tesoro. Tal era el silencio alrededor, que hasta el más ligero sollozo.</p>
<p>Agotado y ya sin fuerza caminé como autómata, como un zombie caminé a mi dormitorio a unos pasos de mi terminal y solo tuve fuerza para dejarme caer en ese asqueroso camastro.</p>
<p>En cuanto mi cuerpo tocó ese viejo pedazo de trapos quedé profundamente dormido. </p>
<p>No se por cuanto tiempo estuve en estado letárgico y no se si estaba aún dormido o despierto. Solo se que repentinamente su voz me despertó.</p>
<p>Era algo increible !!! Era su voz !!! De un salto me levanté y aún completamente mareado como me fue posible llegué a mi estación. Era ella en el monitor&#8230;</p>
<p>Tomé mi silla y pesadamente dejé caer mi corpulenta fisonomía en él. Un sonoro chirrido de metales acompañó a esta pesada acción mientras mis torpes y temblorosas manos intentaba colocarme mis audífonos.</p>
<p>Ya por fin instalado de mi boca apenas pude articular un semi inteligible &#8220;hola&#8221;.</p>
<p>Ella estaba ahí. Serena. Con su cabellera negra que grácilmente caía hasta sus hombros, sus negros ojos y sus carnosos labios que moraban una bellísima y armónica faz, engalanando ese exquisito cuerpo.</p>
<p>Ella respondió con su sensual voz. Era tan maravilloso poder contactarle. No encontraba palabras para sostener esa conversación. Mi amodorramiento, mi asombro y mis sentidos embrutecidos por el deseo de verla, no permitían que razonara como era debido.</p>
<p>Viendo mi turbación ella se apiadó de mi y comenzó a dialogar conmigo. Por mi pésimo estado no alcanzaba a entender mucho de lo que ella decía, pero eso en ese momento no me importaba pues yo simplemente me dejaba seguir por el suave murmullo de su sensual voz.</p>
<p>Mi mirada caía poco a poco desde su cara a su cuello y de su cuello a esa hermosa línea que se hacía cuando sus senos se juntaban. De inmediato intentaba no ser tan obvio, pero tales intentos simplemente provocaban una maliciosa y cómplice sonrisa de parte de ella.</p>
<p>Le pedí perdón por tal atrevimiento, pero como si hubiese sido una petición de todo lo contrario, ella procedió a retirar sus ropas, dejándome ver por la pantalla un par de hermosos y enhiestos senos, así como un vientre exquisito y un pubis realmente celestial.</p>
<p>Yo abrí tan desmesuradamente la boca que ella apresuró a ordenarme cerrarla, cosa que hice con un sonoro chasquear de dientes.</p>
<p>Se volvió a sentar y yo simplemente no podía creer lo que veía. Ella hablando conmigo estando completamente desnuda.</p>
<p>Un calor me invadió desde la cabeza hasta los pies produciendo un enrojecimiento en mi piel.</p>
<p>Ella entonces se detuvo en su hablar para, repentinamente levantarse de su lugar.</p>
<p>Abrí los ojos todo lo que pude intentando deducir qué había salido mal o que pudiese haberle hecho enojar. Solo veía ese sillón de suave piel café con lo que parecía ser una textura de gamuza.</p>
<p>Así duré un tiempo en el que incluso como un cavernícola trataba de otear por los bordes de mi monitor, pero obviamente no veía nada.</p>
<p>No tomé el tiempo en el que estuve como un imbécil buscándola por delante y por detrás del monitor, pero así de la nada escuché cómo mi puerta se abría.</p>
<p>Voltee hacia la puerta y mi mente no podía dar crédito a lo que veía. Era ella parada en el quicio de la puerta, cuasi desnuda y viéndome fijamente.</p>
<p>Apena podía creerlo y mi rostro lo decía todo. Ella entonces entró, se retiró las pocas prendas que quedaban en su cuerpo y, con sus manos, levantó mi mano derecha para suavemente colocarla en su seno derecho.</p>
<p>Ella lo apretó suavecito con mis dedos, sintiendo como ese pezón carnoso y tierno se erguía justo en la palma de mi mano.</p>
<p>Ella retiró sus manos y yo instintivamente tomé el seno con mi mano y procedí a acercar mi boca a su pezón. Pronto me encontraba como un infante que con frenesí se posesionaba de ese hermoso seno.</p>
<p>Ella comenzó a respirar pesadamente mientras que con sus manos acariciaba mi entrepierna.</p>
<p>Mi excitación fue más que inmediata y sin perder tiempo me hinqué ante ese hermoso pubis y comencé a lamerlo como si mi vida dependiera de ello.</p>
<p>Con mi lengua busqué el rosáceo clítoris que era custodiado por esos tiernos labios vaginales.</p>
<p>Ella gustaba de esto y de inmediato forzó mi cabeza hacia su pubis, no quedándome otra alternativa que agarrar ese par de redondas nalgas e introducir toda mi lengua en su vagina.</p>
<p>Con movimientos pendulares y repetitivos, ella entonces comenzó a jadear suavecito pero repetidamente. Yo ahora bajaba más y forzaba a mi lengua a pasear por esa baja entrepierna hasta llegar al esfínter anal.</p>
<p>Ella entonces se dejó caer en una silla que ahí estaba y levantando ambas piernas completamente formando una &#8220;V&#8221;, abrió sus glúteos para dejarme campo libre y deleitarme tanto con su vagina como con su ano.</p>
<p>Metí mi lengua en su ano y ella forzaba mi cabeza hacia si misma. Ya no podía mas y como pude así hincado retiré mi camisa y mi pantalón, quedando desnudo.</p>
<p>Ella entonces tomo con sus manos mi pene y pronta como una saeta empezó a degustarlo. Primero solo el glande, hasta que poco a poco lo fue deglutiendo todo mientras ese hermoso par de ojos no me apartaban la vista.</p>
<p>Yo gozaba de todo eso y fue entonces que la tomé de sus hombros, la levanté y la cargué para llevarla a mi camastro.</p>
<p>Atacamos mutuamente nuestros respectivos genitales con nuestras bocas haciendo un Sesenta y Nueve que permitía a ambos ir creciendo en nuestro deseo.</p>
<p>De pronto ella saltó y tan diestra como la mejor amazona, penetró su vagina con mi pene y comenzó a mover sus caderas con una cadencia que de solo verla estuve varias veces a punto de la eyaculación.</p>
<p>La hice incorporar, para luego colocarla en posición a cuatro puntos en mi camastro, quedando yo de pié. Ella entonces entre gemidos fuertes me pidió la penetrase por el ano.</p>
<p>Lamí el ano procurando dejar en el la mayor cantidad de saliva posible y cuando lo consideré prudente, comencé la penetración esfinterial.</p>
<p>Ella acercaba su cadera y me decía que la penetrase toda con un solo movimiento. No lo consideré prudente pero fue tal y con tal fuerza esa orden, que simplemente arremetí contra esa divina cavidad.</p>
<p>Ella ahogó un gemido de dolor, abrió completamente los ojos y las venas de su cuello eran más que visibles.</p>
<p>De pronto ella comenzó a mover sus caderas y ahora eramos como un preciso y exacto mecanismo de relojería que se movía con cadencia y decisión.</p>
<p>Pronto ella pidió con sus movimientos más profundidad y velocidad. Sus senos se movían adelante y atrás y yo procedí a agacharme un poco para tomarlos con mis manos.</p>
<p>Ella se irguió aún penetrada y de repente gritó en un orgasmo -&#8221;Llega !!! Llega !!!&#8221;-&#8230;</p>
<p>Fue tal la combinación de sus gritos, sus jadeos, sus movimientos&#8230; que pronto estallé en un orgasmo incontrolable dentro de su recto.</p>
<p>Ella entonces rompió el contacto para de inmediato llevarse a su boca mi aún eyaculante pene.</p>
<p>Como quien disfruta de un sorbete o helado, chupó intensamente extrayendome hasta la última gota de semen.</p>
<p>Estábamos exhaustos y simplemente tirados en la cama abrazados. Ella dándome la espalda y yo tomando su seno derecho por detrás. Pronto nos quedamos dormidos.</p>
<p>¿Cuánto tiempo fue? No lo se. Pero la noche cubría con su manto la ciudad. Por las ventanas se veían titilantes luces que hacían señas a la noche.</p>
<p>La busqué por todo mi espacio y simplemente no la encontré.</p>
<p>Nuevamente en mi monitor estaba esa pantalla azul con ese nefasto letrero que me decía que no había interlocutor del otro lado de la línea.</p>
<p>Apagué el monitor y fue entonces que alcancé a notar ese pedacito de papel. En el estaba escrito con letra muy bella  la frase &#8220;Te amo&#8221;, mientras que a modo de firma o rubrica estaba un sencillo &#8220;Gracias&#8221;.</p>
<p>Tomé el papel y no atiné mas que a sentarme en ese sillón negro de mi estación de trabajo. Pensando en cuánto había disfrutado ese momento.</p>
<p>Por un lado la melancolía de lo que ya pasó. Por otro lado ese sentimiento de alegría pues algún día, esperaba yo no muy lejano, podría volver a estar con ella, fuese de manera real o de manera virtual.</p>
<p>Cómo te extraño !!!</p>
<p><a href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/928/Deseo.jpg">Deseo.jpg (7 KB)</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/anoranza/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Encuentros</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/encuentros/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/encuentros/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 05 Jun 2011 21:46:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=917</guid>
		<description><![CDATA[Encuentros de algo que está ahí presente. Encuentros&#8230; de todos los que tuvimos el último fue el más candente donde dejó de importarnos el lugar y la situación hubo instante de ternura, excitación y dudas en que sí era correcto que sucediera de esta manera. Era una despedida q no se podía evitar ni postergar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Encuentros de algo que está ahí presente.<br />
Encuentros&#8230;<br />
de todos los que tuvimos el último fue el más candente<br />
donde dejó de importarnos el lugar y la situación<br />
hubo instante de ternura, excitación y dudas en que sí<br />
era correcto que sucediera de esta manera.<br />
Era una despedida q no se podía evitar ni postergar<br />
sabíamos que podía ser la última vez, o el comienzo<br />
de diversos encuentros..todo comenzo cuando dijiste que ibas al<br />
cuarto de atrás para verlo por última vez lo tome como una señal<br />
y fui detrás de tí, cuando llegue a la puerta te observe de espaldas<br />
te rodeé arrinconandote contra una vitrina, dejando los miedos<br />
y las preguntas nos enlazamos en profundos y prolongados besos<br />
mis manos recorrían tu cintura y mis labios bajaron al escote de tu blusa<br />
bese tu pecho y golpearon la puerta en ese momento existió una pausa<br />
ibas a salir pero te detuviste<br />
te abracé desde atrás y sentí tu cuerpo mas cerca volví a besarte.<br />
la llamada a la puerta fue como extintor, por suerte y olvido tuvimos q regresar<br />
a la oficina con la ventaja que no hubiera nadie fuera retomamos las caricias y los besos<br />
mis manos recorrieron tu cintura y mis labios bajaron más alla de tu escote<br />
la excitación era tal que empezaban a escucharse los primeros jadeos<br />
mis manos bordeaban tus senos que se endurecían y tu rostro enrojecia no aguantamos más<br />
y dejamos caer prendas contemplando tu desnudez y saboreando tu sudor baje a tu entre pierna<br />
donde mi boca exploro y saboreó; tu cintura empezo a ir en un vaiven a mi ritmo<br />
tus gemidos y tus manos sobre mi cabello al ritmo del movimiento..<br />
llegamos al escritorio donde te recostaste alistando tu sexo para cada embestida<br />
que te sonrojaba las mejillas cada uno mencionando nuestros nombres con deseo y emoción<br />
tu piel desnuda debajo de la mia, y tus piernas enlazadas en mi cadera apretando más nuestra<br />
unión el sudor recorria nuestros cuerpos los sonidos eran mas intensos al igual que tu brillo<br />
quisiste cambiar de posición y ahora eras tú la que dominaba los movimientos tus caderas<br />
subían y bajaban a ritmo lento en ratos ibas y venías<br />
mis dedos fueron a tus labios bordeandolos sintiendo tu lengua en ellos te recostaste y senti tus<br />
senos sobre mi pecho tan tibios tan suaves mi boca se apoderó de ellos lanzando quejidos<br />
fuiste calmando las ganas de sentirnos la piel.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/encuentros/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Brassiere&#8230;</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/brassiere/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/brassiere/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 23 Feb 2011 02:41:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=911</guid>
		<description><![CDATA[Desde hace ya bastantes días que utilizo los servicios de un hostal de &#8220;cama y desayuno&#8221; cuando visito esta ciudad. Me resultó no solamente más económico sino que además es interesantísimo ver cómo es que suceden las cosas en estos albergues. Primeramente mencionaré que en definitiva y descontando a quienes administran el lugar, soy el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde hace ya bastantes días que utilizo los servicios de un hostal de &#8220;cama y desayuno&#8221; cuando visito esta ciudad.</p>
<p>Me resultó no solamente más económico sino que además es interesantísimo ver cómo es que suceden las cosas en estos albergues.</p>
<p>Primeramente mencionaré que en definitiva y descontando a quienes administran el lugar, soy el más &#8220;grande&#8221; (por la edad pues).</p>
<p>Enseguida diré que uno de los tantos atractivos adicionales, es que llegan a este sitio jóvenes de ambos sexos y de todas las nacionalidades.</p>
<p>Obvio es que a la hora en la que nos reunimos en la habitación en donde se encuentra el Televisor, las Computadoras (para quienes no traen su LapTop) y las máquinas expendedoras de bebidas refrescantes, no falta nunca la buena plática.</p>
<p>Para quienes hablamos el español, el &#8220;portoñol&#8221; y el &#8220;espanglish&#8221; no resulta nada complicada la comunicación. Pero cuando llegan damitas o caballeros de paises en donde el alemán, el danés, el ruso, el francés o el italiano son sus lenguas madres, entonces es cuando el ingés es puesto a prueba.</p>
<p>La noche de anoche no fue la excepción y poco a poco la habitación se iba llenando. Pronto aquello era una ordenada tertulia en la que departíamos temas diversos y como si fuese su profesor de Historia De México, todos atentamente seguían mis palabras (desafortunadamente en inglés).</p>
<p>Eran casi las 23:00 horas y con amabilidad el administrador del hostal nos invitó a seguir la velada en nuestras respectivas habitaciones, pues él debía cerrar ese lugar hasta el día siguiente.</p>
<p>Salimos pues y en mi habitación, la que comparto con algunos de mis improvisados alumnos, continuamos.</p>
<p>Ya era casi media noche cuando el tema estaba por el momento sanjado y el cansancio hacía mella en el maduro profesor y sus joviales alumnos. Les di con toda amabilidad y cortesía las buenas noches y tomé mi litera.</p>
<p>Aquí deseo anotar que por cuestiones de mi corpulencia y edad, tomé la cama baja para no sufrir las incomodidades que representa el subir y bajar.</p>
<p>Ya entrada la madrugada, repentinamente comencé a sentir un ligero movimiento telúrico, lo que es muy usual en esas latitudes.</p>
<p>Sería el cansancio de todos los que estábamos en esa habitación, pero al parecer yo fui el único que se percató de ello.</p>
<p>Tomé un sorbo de néctar de mango que había dejado en mi mesita de dormir para la sed de la noche y me dispuse a arroparme nuevamente.</p>
<p>Repentinamente comencé a escuchar y sentir mucho movimiento en la cama superior. Se encendió la luz de una lamparita de mano y repentinamente en mi cara cayó un objeto color negro.</p>
<p>La luz iluminó mi rostro y fue entonces que ella con acento de quien habla portugués brasileño pidió mil y un disculpas por el altercado, pues su &#8220;brassiere&#8221; había dado justo en mi rostro.</p>
<p>Yo lo tomé con hilaridad y le mencioné que no había problema alguno, pues la verdad eso pudo pasar a cualquiera.</p>
<p>En son de broma pero tras percatarme de que ella se suponía que no debía estar en la misma habitación con los demás caballeros, le mencioné que peor hubiese sido que fuese una prenda interior de alguno de mis compañeros.</p>
<p>Charlamos muy brevemente y tras amablemente cortar la conversación, me dispuse de nuevo a entregarme a los brazos de Morfeo.</p>
<p>Casi conciliaba mi sueño cuando de repente fue un movimiento en mi litera mucho mayor el que me despertó. Para mi sorpresa era ella acomodándose a mi lado sin nada puesto encima.</p>
<p>Yo abrí los ojos de una forma tan desmesurada que ella volteó a ver si se trataba de algo o alguien más. Al percatarse de que no había en la habitación nadie más que estuviese despierto, ella procedió a aproximarse a mi.</p>
<p>Frente a frente sentados como podíamos en esa cama baja nos quedamos viendo uno al otro.</p>
<p>Ella entonces tomó mi mando derecha y con lentitud pero sin parcimonia la colocó en su seno izquierdo.</p>
<p>Yo instintivamente la comencé a cerrar y mover orbitalmente con suavidad. Ella entonces comenzó a cerrar sus ojos y ofrecerme su otro seno desnudo.</p>
<p>Yo entonces le abracé y con mis labios besé ese hermoso cuello y poco a poco fui bajando entre besos y labios hasta alcanzar esos hermosos pezones que por la acción de mis manos ahora se erigían.</p>
<p>Ella tomó mi cabeza y firmemente la acercó aún más hacia su pecho. Ella gemía tan lindo y de manera tan suave, que de inmediato entré en &#8220;calor&#8221;.</p>
<p>Bajé por su cintura y al llegar a su pubis no tuve más remedio que atacar esa bien depilada vagina. Separé sus labios mayores con mis dedos y con mi lengua procedí a atacar al clítoris que se escondía en la parte superior de ese &#8220;Sanctum Sanctorum&#8221;.</p>
<p>Metí la lengua en la cavidad vaginal y con mis labios comencé a succionar suavecito y con un ritmo cada vez más acelerado.</p>
<p>Tome ese hermoso y torneado par de muslos y levantándolos sobre mi cabeza procedí a lamer ese exquisito esfínter.</p>
<p>Ella se movía cada vez con más fuerza y yo comencé a temer que alguien más despertara. Estaba en esas cavilaciones cuando de repente ella dio un giro de ciento ochenta grados para colocar su cabeza en mi entrepierna.</p>
<p>Ahora ella atacaba mi pene con su boca, mientras yo atacaba su vagina con la mía.</p>
<p><a href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/911/felatio.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-913" title="felatio.jpg" src="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/911/felatio.jpg" alt="" width="400" height="318" /></a>Parecía que le gustaba ejecutar el felatio y lo realizaba con maestría. Cada vez tomaba con más fuerza mis caderas y deglutía más profundamente a mi pene.</p>
<p>Ya no podía esperar más. Ahora me coloqué a su lado y realizando la pose &#8220;de cucharita&#8221; procedí a penetrar su vagina.</p>
<p>Ella me pidió con deliciosos susurros que comenzara lento, para poco a poco guiarme en un éxtasis de movimientos estrambóticos en los que la penetraba salvajemente, mientras que con mis manos masajeaba ese exquisito par de senos.</p>
<p>Repentinamente ella entró en un orgasmo que alcanzó a ahogar guturalmente con una almohada, mientras que yo hacía lo propio cerrando completamente mi boca.</p>
<p>Agotados, extasiados y muy felices nos dedicamos a acariciarnos el uno al otro mientras nos quedábamos profúndamente dormidos.</p>
<p>Desperté muy temprano, le cubrí con mi sábanas, salí de la habitación y tras realizar mis abluciones matinales, salí a la calle para comenzar un día más.</p>
<p>Ahora ya en mi cubículo viene a mi mente una y otra vez su rostro, su cuerpo y esa exquisita experiencia que nos obsequiamos mutuamente. Cómo espero poder verla esta noche&#8230;</p>
<p><a href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/911/felatio.jpg">felatio.jpg (22 KB)</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/brassiere/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La aventura</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/la-aventura/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/la-aventura/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 16:37:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=909</guid>
		<description><![CDATA[A mi mente llego tu imagen cuando te sobrepusiste tu vestido nuevo, comenzó a volar mi imaginación y de repente nos encontrábamos en una especie de centro comercial, estábamos en los comedores, no había mucha gente y tu estabas vestida con ese hermoso vestido corto y unas botas hasta las rodillas, hermosa como siempre, charlábamos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A mi mente llego tu imagen cuando te sobrepusiste tu vestido nuevo, comenzó a volar mi imaginación y de repente nos encontrábamos en una especie de centro comercial, estábamos en los comedores, no había mucha gente y tu estabas vestida con ese hermoso vestido corto y unas botas hasta las rodillas, hermosa como siempre, charlábamos de muchas cosas y tomábamos café, tu me dijiste –tengo q ir al tocador, regreso enseguida- te paraste y al pararte pude ver tus lindas piernas, tus muslos bien torneados y no pude evitar tocarlos pero de inmediato me dijiste –psshh, quieto, estamos en publico- y caminaste hacia los baños, te mire y ese vestido que al caminar se pegaba a tu cuerpo dejando ver tu silueta me excitaba, no me pude contener y al entrar tu al baño enseguida entre yo, para mi buena suerte estaba solo y tu no te diste cuenta q entre detrás de ti sino hasta que al acercarte al espejo para pintarte salí yo detrás de ti, acariciándote con mis dos manos, desde tus muslos subiendo a tu cintura luego por tu espalda, sabiendo q eso hace estremecer, tome tus hombros y mientras bajaba por tus brazos comencé a besar tu cuello, metí mis manos por debajo de tus brazos para acariciar tus lindos pechos, pero, a pesar de que tu vestido me encanto, en esos momentos me estorbaba tanta tela, baje mis manos acariciando tu estomago después tu vientre, toque con mis dos manos entre tus piernas y seguí bajando por tus muslos, yo ya estaba bastante excitado, de hecho desde q te vi caminar por el pasillo, tu podías sentir mi erección ya q estaba prácticamente sobre  ti y te tenia contra el lavamanos, por el espejo  podía ver como tu rostro estaba iluminado, sonrojado por la excitación  de estar en un lugar publico, metí mis manos por debajo del vestido para acariciar tus lindas y redonditas nalguitas,  dándome cuenta q traías un diminuto calzoncito de hilo dental, tu quisiste voltear pero no te lo permití,  -déjate llevar- te dije, lentamente subí tu lindo vestido hasta tu cintura, en círculos acariciaba tus nalguitas mientras te besaba y mordía suavemente tus orejas, comencé a acariciarte con mi mano derecha entre tus piernas y con mis dedos sentí esa humedad y calidez que tanto me gusta y excita, mientras que con mi izquierda me desabrochaba y bajaba mis pantalones y trusa, hice a un lado ese pedacito de tela que nos estorbaba, te incline hacia el espejo con mi cuerpo y al penetrar sentí como los dos nos fundíamos en un solo sentimiento, en el sentimiento q solo el amor verdadero nos puede llevar a esta culminación y q no es un sentimiento carnal, sino un sentimiento mas allá de eso, algo que no se puede explicar con palabras, simplemente se siente, muchos le llaman AMOR.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/la-aventura/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cómo elegir vibrador</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/como-elegir-vibrador/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/como-elegir-vibrador/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 21 Nov 2010 06:34:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pitonizza</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=888</guid>
		<description><![CDATA[Un elemento que toda chica debe tener en su mesita de noche, es un vibrador que intervenga, ya sea en momentos solitarios o en una sesión con la pareja. Como accesorio para las relaciones sexuales, los vibradores son las herramientas perfectas para estimular y aumentar el placer, a más de ser otra vía de comunicación [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un elemento que toda chica debe tener en su mesita de noche, es un vibrador que intervenga, ya sea en momentos solitarios o en una sesión con la pareja. Como accesorio para las relaciones sexuales, los vibradores son las herramientas perfectas para estimular y aumentar el placer, a más de ser otra vía de comunicación que servirá para conocerse más &#8220;a fondo&#8221;.</p>
<p>Si nunca has tenido uno, en tu primera visita al Sex Shop seguramente te verás pasmada ante la variedad de juguetes. En este caso, te recomiendo que visites algún sitio online para que te familiarices con lo que ofrece el mercado en cuanto a dildos y vibradores se refiere. Para saber qué juguete te será más satisfactorio, reconocete: ¿Eres una mujer que prefiere recibir sexo oral o disfrutas mayormente de la embestida de la penetración? ¡O ambas!</p>
<p><strong>Vibradores para las amantes del cunnilingus</strong></p>
<p>Son estimuladores del clítoris que  masajean y excitan el clítoris y los labios de la vagina. Son pequeños, lindos y la mayoría de las veces, te dejan las manos libres, sujetos por correas alrededor de las caderas y la cintura. También hay los que crean un vacío similar al que se siente cuando se recibe sexo oral:</p>
<p><a href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/2010/11/pumper1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-892" title="pumper" src="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/2010/11/pumper1.jpg" alt="" width="190" height="480" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.xtoysusa.com/7077xusxa.htm">Mi juguete favorito</a></p>
<p><strong>Vibradores para las amantes de la penetración</strong></p>
<p>Si prefieres la penetración, los dildos vienen en variedades de formas, ya sean lisos, simulando perfectamente un pene, incluso los hay de tamaños desproporcionados para quienes gustan emociones fuertes. En cuanto a textura, los mejores son los de suave silicón, que simula bastante la suavidad de un glande verdadero. Los dildos de cristal pueden enfriarse o calentarse (con solo sumergirlos en agua) para dar diferentes sensaciones. Y los dobles, que permiten simultaneamente estimular ambas entradas femeninas. No hay que confundirse con los dildos para dos: de uso lésbico, penetra a las dos damas a la vez. Ah, no olvidemos los que tienen arneses, para darle a ella el placer de penetrarla. (O penetrarlo, en cuestiones de pareja, todo es permitido).</p>
<ul>
<li>También hay vibradores que tienen múltiples funciones: estimulan el clítoris mientras penetran la vagina.</li>
<li>Los de forma de bala que proporcionan poderosas vibraciones, enfocandose en un punto específico a la vez. Su diseño es simple sin embargo, sus usos solo se limitan a la imaginación.</li>
<li>Perlas de placer: son esferas a manera de collar -generalmente incrementan poco a poco su tamaño- que al irse abriendo paso en el esfinter anal proporcionan sensaciones deliciosas.</li>
<li>Vibradores camuflados, perfectos para viajar, se mimetizan en objetos tan disímiles como lápices de labios.</li>
<li>Sumergibles. Ten presente que no todos los vibradores son resistentes al agua, así que si no tienes uno que pueda servirte en la tina de baño, considera conseguirlo.</li>
<li>Esponjas vibradoras. Nunca las he probado, supongo deben ser bastante satisfactorias.</li>
<li>No olvides el complemento del vibrador. Los lubricantes, indispensables si elegiste un tamaño hiper-humano. Prefiere los lubricantes que son a base de agua.</li>
</ul>
<p><strong>Con amor es mejor</strong></p>
<p>Una vez más, una de las ventajas de tener una pareja estable, es poder usar estos juguetes con tu marido, explorandose y conociendose mutuamente. No quiero imaginarme la cara de un desconocido si una mujer le presenta un gran dildo en su primera noche diciendole &#8220;ponme esto por detrás&#8221;.</p>
<p>Espero que esta pequeña guía te haya servido de utilidad, al menos para  tener una idea de qué es lo te servirá mejor para darle a tu cuerpo  placer. Y como no, ir incrementando tu colección de vibradores.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/como-elegir-vibrador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Fetichista y el Plato Perfecto</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/el-fetichista-y-el-plato-perfecto/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/el-fetichista-y-el-plato-perfecto/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 20 Nov 2010 04:08:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=863</guid>
		<description><![CDATA[6 January 2005 La conocí en una oficina en los suburbios de Chicago, donde rentaban vehículos. Fui un día muy temprano en la mañana en un frió dia de Enero, en pleno invierno cuando caía la nieve pesadamente, mezclada con agua helada. Necesitaba rentar un vehículo mientras reparaban el mío. Me atendió muy atentamente y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>6 January 2005</p>
<p>La conocí en una oficina en los suburbios de Chicago, donde rentaban vehículos. Fui un día muy temprano en la mañana en un frió dia de Enero, en pleno invierno cuando caía la nieve pesadamente, mezclada con agua helada. Necesitaba rentar un vehículo mientras reparaban el mío.</p>
<p>Me atendió muy atentamente y cuando fue hacerme entrega del carro, me acompaño afuera a enseñármelo. Le hice la observación de que la nieve y el agua le iban a estropear su lindo cabello, que todo estaba bien así, de manera que con una sonrisa en sus labios me entrego las llaves y salio corriendo a la oficina.</p>
<p>Creo que esta observación le encanto. Me llamo la atención su estilo y su ropa. Era una mujer de unos 35 anos, de proporciones medianas, tal vez con un poco de sobrepeso, cabello a los hombros. Cuando estaba en la oficina la vi. vestida de negro, con una falda a media rodilla y medias negras gruesas, y unos tacones negros muy gruesos y altos. Esto me hipnotizo, porque sucede que soy fetichista de las medias negras gruesas y los tacos altos.</p>
<p>Cuando entregue el vehículo una semana después, converse con ella y en agradecimiento la invite a cenar. Fuimos a un restaurante japonés cerca de Chicago, y estuvimos comiendo suschi, tomando te y conversando. Seguimos saliendo a comer varias veces y nos conocimos mejor. Le comente de la atracción que sentía por su manera de vestir y me dijo que le encantaba que me gustara.</p>
<p>La invite un viernes en la tarde a mi apartamento y ella acepto. Estaba muy frió y la temperatura había descendido bajo cero, la visibilidad era muy poca y se esperaba una tormenta de nieve de las que caen en Chicago en el mes de enero, que inmovilizan la ciudad y los suburbios por entero.</p>
<p>En el apartamento, después de un par de copas de vino Merlot, la lleve a la cama y le quite su ropa dejándola únicamente en su ropa interior, medias y tacones. Me pidió que por favor no la penetrara, que para eso esperáramos para otro día. Me encanto esa idea tan especial.<br />
<a href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/2010/11/cuentos-de-amor-y-sexo.jpg"><img src="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/2010/11/cuentos-de-amor-y-sexo.jpg" alt="" title="cuentos de amor y sexo" width="480" height="360" class="aligncenter size-full wp-image-882" /></a><br />
Sus pechos eran más bien pequeños, y tenía unos brassieres negros gruesos con bordes como de alambre que mantenían su carne metida adentro y en forma. Las medias negras eran gruesas y llegaban a medio muslo y estaban muy apretadas dejando ver la constricción en su piel. Los zapatos altos, negros y con un tacon ancho y grueso.</p>
<p>Empece oliéndole el cabello, y no le desabroche el brassier, porque me gustan los pechos dentro del brassier.. Le coloque las caderas al borde de la cama y yo me arrodille en el piso sobre unos almohadones. Baje lentamente a mi santuario. Le levante las piernas y me quede varios minutos extasiado mirando el paisaje. Unos panties de algodón negros, el ombligo, las caderas muy anchas, las piernas y los muslos envueltos en la media negra gruesa y una porción pequeña arriba de los muslos que mostraban la piel blanca.</p>
<p>Mi corazón latió con fuerza. Esto es lo que se llama verdaderamente felicidad! Después de llenarme de ese paisaje maravilloso, me dedique a oler y husmear mi plato. Primero empecé a olerla en su vagina cubierta por los panties. Era un viernes en la noche después de un largo día de trabajo y estaba completamente impregnada de su aroma íntimo personal. Su vagina era grande como un pan enorme mojado tratando salirse de su envoltura. Sumergí mi cara en sus panties y aspire su fragancia hasta el alma. Luego lentamente le movía el borde de sus panties y chupaba los labios gruesos mientras sus pelos negros vaginales se enredaban en mis dientes. Así estuve una buena media hora mientras yo me excitaba y ella gemía muy quedamente. Poco a poco observe que el panty estaba humedecido de sus jugos y mi saliva. Se los quite lentamente.</p>
<p>Me quede extasiado y sorprendido del plato expuesto frente a mí. La vagina grande, los labios gruesos, el vello vaginal grueso y revuelto, el vientre pubico y loas gotas de lubricante brillante y viscoso saliendo y corriendo debajo de los muslos inundándolo todo. Este momento soy tan feliz que no lo cambiaria por nada del mundo. Es la razón de mi existir.</p>
<p>No pude aguantarme y sumergí mi cara entera como un animal hambriento en mi plato favorito. Chapotee en medio de los jugos, revolqué mi cara en ese pozo baboso y caliente y de exquisito olor. Metía mis manos bajo sus caderas y las levantaba para hacer una perfecta unión entre sus labios vaginales y los labios de mi boca. A veces no podía ni respirar. Así seguí por horas y no me daba cuenta de que el tiempo corría, solo escuchaba su respiración agitada, sus grititos de placer cuando mordía su clítoris y se venia en movimientos espasmódicos.</p>
<p>Sus orgasmos se repetían continuamente y yo los aceleraba dedicándome a chupar su clítoris enrojecido y a darle pequeños mordiscos y chupones hasta que sentía que ella se disolvía, arqueaba sus caderas y las levantaba. Las contracciones de sus musculillos vaginales internos venían como una oleada abriéndose y cerrándose brindándome más jugos. Y yo estaba listo para chuparlos, beberlos y aspirarlos. Era un verdadero banquete celestial.</p>
<p>Llego un momento, como dos horas después, que sentía que a cada orgasmo ya no se producían jugos, sino una baba gruesa, espesa, con unos gruesos grumos que se disolvían en mi boca. A veces los grumos eran mas gruesos y yo los masticaba y los tragaba. Esa chica me estaba dando una cena fantástica, mi plato preferido. Su vagina estaba totalmente roja, hinchada y palpitaba como una ostra recién abierta. Mi lengua la recorría de abajo a arriba, extrayendo hasta la más minúscula pieza de producto.</p>
<p>Cuando sentí que ella estaba satisfecha y de que yo estaba en mi punto, tras unas cuatro o cinco horas de actividad frenética, sentí que era tiempo de mi eyaculacion. Quería seguir siendo fiel a sus pedidos de que no la penetrara esa noche y me encanta respetar lo que prometo.</p>
<p>Así que empecé a masturbarme frente a ella observando sus pies metidos en sus tacones negros altos y gruesos. Cuando sentía que mi semen estaba apunto de reventar, dirigí mi órgano hacia sus zapatos para que el semen blanco cayera en ellos. Un grueso y violento chorro de esperma salio por mi uretra y cayo en sus zapatos y medias negras cubriendo su tobillo. El semen blanco contrastaba con el color negros de zapatos y medias. Ella se levanto y miro sorprendida el acto y una exclamación de asombro se escapo de su boca.</p>
<p>Esa noche se quedo a dormir en mi casa, y a partir de este momento somos buenos amigos, salimos juntos y siento un gran apoyo espiritual en ella, porque así puedo practicar mis fantasías. A ella le encanta mi personalidad y yo la adoro de pies a cabeza.</p>
<p>romanticosuave@yahoo.com</p>
<p>http://perteneciendote.wordpress.com/</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/el-fetichista-y-el-plato-perfecto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Noche</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/noche-2/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/noche-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 12 Oct 2010 01:48:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=834</guid>
		<description><![CDATA[Atardece y las luces del alumbrado público, los fanales de los vehículos y el bullicio de las personas hacen saber hasta un ciego que el día está por terminar. Cansado, hambriento y meditabundo circulo por esa enorme avenida. A diferencia de ocasiones anteriores no porto mis audífonos, pues siento una enorme necesidad de que el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Atardece y las luces del alumbrado público, los fanales de los vehículos y el bullicio de las personas hacen saber hasta un ciego que el día está por terminar.</p>
<p>Cansado, hambriento y meditabundo circulo por esa enorme avenida. A diferencia de ocasiones anteriores no porto mis audífonos, pues siento una enorme necesidad de que el monótono sonido de la cacofonía citadina, me hagan caer en un estado de profunda concentración.</p>
<p>Cavilar, pensar, darle vueltas a mis enredados pensamientos. Todo ello mientras arrastro mi portafolio y mi humanidad.</p>
<p>Sin darme cuenta he llegado al hotel. El empleado me recibe con la cordialidad de siempre, con el saludo de siempre y dándome la habitación de siempre.</p>
<p>Agradeciéndole la llave de mi habitación, camino hacia el elevador de siempre y de manera automática presiono los botones necesarios para llegar a ese piso de siempre.</p>
<p>Estando por ingresar a mi habitación, un pensamiento rápido y como si fuese un gastado &#8220;Déjà Vu&#8221; me detuve un momento para darme cuenta de que ella estaba sentada en ese sofá que siempre estaba vacío.</p>
<p>Procedí de manera algo presurosa a dejar mi equipaje y procedí a regresar a la planta baja. Ella aún seguía en el sofá en la misma pose y con la mirada fija en mi persona.</p>
<p>Me acerqué tímidamente y con mi mano hice un remedo de saludo mientras de mi boca salía un susurrante saludo.</p>
<p>Ella respondió con un saludo más sonoro pero dulce, seguido de esa pregunta que se hace por cortésía: -&#8221;¿Cómo estás hoy?&#8221;-. Mi mecánica respuesta no pareció convencerle, pues de inmediato replicó con un -&#8221;Si te sientes tan mal como te veo, entonces necesitas una ambulancia&#8221;-.</p>
<p>No había reparado en lo desaliñado, cansado y tosco que me veía en ese preciso instante. El espejo, mudo y siempre honesto testigo no dejaban sombra de duda: Yo era un zombie.</p>
<p>Me dejé caer en el sillón contiguo a ella y tras emitir un ahogado suspiro le confesé mi espantoso estado de ánimo.</p>
<p>Ella siempre había sido para mi no solo una mujer más que hermosa. Ella siempre había sido mi confesora. Siempre con un buen consejo y siempre con una enorme disposición a escuchar.</p>
<p>Pedí nos sirvieran un trago a cada uno y tras descansar ambos un rato de tanta plática y sin decir nada, caminamos juntos a ese elevador.</p>
<p>Le cedí el paso en el quicio de mi puerta y ella entró con ese caminar tan elegante y sensual que tanto la caracterizan.</p>
<p>Yo seguí detrás y cerrando suavemente la puerta tras de mi, me entregué de inmediato a sus brazos.</p>
<p>Con candor y con ese arrebato que solo la pasión puede obsequiarnos, nos engarzamos en un profundo beso mientras mutuamente nos desnudábamos.</p>
<p>Ella entonces me separó y con un delicado susurro me dijo que ella prepararía la tina en lo que yo terminaba de retirar mis ropas.</p>
<p>Una vez que la ducha estaba lista, me invitó y ayudó a sentarme en esa tina, para posteriormente ella sentarse delante de mi sobre mis piernas.</p>
<p>Fue tan hermoso sentir sus glúteos en mis muslos y mi pene entre ese hermoso y<br />
 terso par de redondeces.</p>
<p>Como una madre que acicala a su bebé, tomé esa esponja con jabón y procedí a lavar cada centímetro cuadrado de su perfumada piel.</p>
<p>Que experiencia más exquisita. Ella se entregaba a cada roce de mis manos y pronto ella estaba respirando pesada pero placenteramente.</p>
<p>Ella se puso de pié dándome su espalda y de inmediato mi instinto me llevó a colocar mis labios en su trasero.</p>
<p>Con mi lengua acaricié sus nalgas y separándolas con mis manos procedí a acariciar su esfínter anal con ésta.</p>
<p>Ahora yo estaba debajo de ese par de piernas que al abrirse en un grácil compás descubrían unos labios vaginales exquisitos y carnosos.</p>
<p>Ataqué con toda mi boca su vagina y ella en ese momento era un instrumento musical que profería una delicada música hecha de gemidos.</p>
<p>Me pidió ponerme de pié y entonces ella me obsequió con un muy experimentado &#8220;felatio&#8221;. Yo vibraba de placer y mi cuerpo estaba completamente a su merced.</p>
<p>La levanté y depositándola delicadamente en el lecho, besé sus labios mientras con mis manos buscaba ese par de enhiestos y turgentes senos.</p>
<p>Ella me obsequió sus pezones y sus aureolas flexionando su pecho hacia mi. Yo atacaba con sus labios los senos y con mis manos su pubis.</p>
<p>No quedaba lugar a nada más. Separando sus muslos y posteriormente con delicadeza sus labios vaginales, penetré ese &#8220;sancum sanctorum&#8221;.</p>
<p>Cambiamos de pose en varias ocasiones pasando por aquellas que sabíamos que a ambos simplemente nos enloquecían.</p>
<p>En una explosión orgásmica cual una aria de ópera, en un erótico y espontáneo crescendo nos entregamos al orgasmo.</p>
<p>Quedamos tumbados en esa cama por un largo rato mientras nos besábamos y acariciábamos.</p>
<p>Ella entonces quedó dormida y yo entonces velé su sueño por un largo rato.</p>
<p>De pronto era de día. Yo estaba solo en esa habitación y lo único que quedaba de su presencia era esa minúscula prenda íntima impregnada con su aroma.</p>
<p>Tomé mi baño pensando en ella. Desayuné pensando en ella y cuando salí para reincorporarme a esa tumultuosa avenida, seguí pensando en ella.</p>
<p>Hoy delante de un frío teclado y una colorida pantalla, solo puedo ver sus ojos en ese &#8220;Avatar&#8221;. Tan hermosos y tan expresivos. Tan imponentes y a la vez tan eróticos.</p>
<p>Cómo quisiera volver a tenerla. Cómo quisiera que fuese de noche.
<p><a href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/834/apt Erotic_Spirit_of_mine.jpg"><img src="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/834/apt Erotic_Spirit_of_mine.jpg" alt="" title="apt Erotic_Spirit_of_mine.jpg" width="400" height="299" class="aligncenter size-full wp-image-836" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/noche-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Devoto amante virtual.</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/devoto-amante-virtual/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/devoto-amante-virtual/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Sep 2010 20:31:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Colaboraciones]]></category>
		<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=814</guid>
		<description><![CDATA[Es curioso y a la vez sorprendente el darse cuenta de cómo con la edad ganamos experiencia, habilidades y apetitos mas sin embargo empezamos a perder ciertos encantos. No soy la excepción y para mi edad soy un &#8220;homo sapiens&#8221; de género masculino que aunque no feo, no me puedo considerar como material de concurso. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Es curioso y a la vez sorprendente el darse cuenta de cómo con la edad ganamos experiencia, habilidades y apetitos mas sin embargo empezamos a perder ciertos encantos.</p>
<p>No soy la excepción y para mi edad soy un &#8220;homo sapiens&#8221; de género masculino que aunque no feo, no me puedo considerar como material de concurso.</p>
<p>Como miembro de la comunidad cibernética de hoy, me encanta gozar de todas las herramientas que la Internet nos ofrece. Predominantemente aquellas que se consideran dentro de las redes sociales.</p>
<p>Desde que aún a dicho fenómeno no se le daba toda la atención he participado en las más importantes de ellas. También es mi costumbre el identificarme plenamente en ellas y nunca utilizo fotografías o imágenes que no se apeguen a mi hosca y nada agraciada realidad.</p>
<p>En esa ocasión y como sucedía en algunas otras, ingresé a la red y comencé a enviar mis &#8220;entradas&#8221; con la regularidad que mi inspiración dictó.</p>
<p>Sediento de compartir mis emociones del momento y empujado por un ferviente deseo a ir mas allá de unos cuantos caracteres, coloqué una entrada a mi Blog favorito.</p>
<p>Sin falsas pretensiones y simplemente poniendo la honestidad, el alma y por qué no volcando mis más febriles deseos, envié mi entrada.</p>
<p>Una vez publicada simplemente la releí para revisar con otra óptica cuánto había dejado de mis más hondos sentimientos en esas líneas.</p>
<p>La verdad he de admitir que si me asombré un poco de cuánto pude expresar en esa aportación al Blog. Más aún cuando llegó como respuesta el primer comentario de ella.</p>
<p>Su comentario era fuerte, audaz pero nunca vulgar o &#8220;salido de tono&#8221;. En palabras directas pero correctas y con una redacción clara expresaba lo que sentía como resultado de mis textos.</p>
<p>Me quedé mudo y petrificado ante tal respuesta. Nunca imaginé y mucho menos esperé que mi prosa tuviese ese impacto.</p>
<p>Llegaron más comentarios. Algunos con contrasentidos que la verdad no quise ni leer. Otros definitivamente muy ilustrativos, pero ninguno como el de ella.</p>
<p>Siguiendo los protocolos que marca la decencia y la educación, contesté con agradecimiento franco y honesto a su muy amable y especial comentario.</p>
<p>Mi sorpresa fue aún mayor cuando su siguiente misiva hizo acto de presencia en mi programa para lectura de correo electrónico.</p>
<p>Sin rebuscamientos, directa y francamente expresaba más cosas de lo que para ella había representado eso que escribí.</p>
<p>Mi asombro se multiplicó. Nunca había recibido una respuesta tan franca, decidida y de manera tan directa.</p>
<p>Tras intercambiar sendas misivas electrónicas, acordamos una fecha y una hora para poder realizar una vídeo conferencia.</p>
<p>La hora señalada se acercaba. Por toda mi rubicunda corpulencia surcaban oleadas de calor y estremecimientos como cuando se tiene fiebre.</p>
<p>La hora pactada estaba cada vez más cercana y me dí cuenta con grato asombro, que mi comportamiento era como el de un adolescente. Un adolescente bastante crecidito y vividito, esperando a una mujer.</p>
<p>La hora llegó y en ese sitio pactado comenzó el intercambio virtual.</p>
<p>No podía creer lo que mis ojos veían. Qué mujer mas hermosa estaba viendo yo. No era una fotografía, no era un vídeo previamente grabado. Era una diosa que al otro lado de la línea estaba conversando conmigo.</p>
<p>Al principio tímido y poco a poco un poco más animado conversé un buen rato con ella. Todo transcurría de una manera tan linda y sublime, que mis nervios empezaban a ceder por un sentimiento de admiración, gusto y por qué no decirlo EXCITACIÓN.</p>
<p>Mis comentarios y los de ella comenzaron a ser más audaces y sin darme cuenta, ella estaba consintiéndome. Ella estaba realizando esos pequeños caprichos que le solicitaba.</p>
<p>Pronto no pude más y cuando sugerí que retirara su delgada blusa, ella mostró un par de hermosísimos senos. Esos senos que obsequian al que los observa un deseo irrefrenable de acariciarlos y besarlos.</p>
<p>Enmedio de tan divinas y redondas prominencias pectorales, moraban sendos pezones rosáceos que contrastaban con esa piel morena casi obscura.</p>
<p>Ese rostro tierno y a la vez apasionante estaba adornado por unos labios carnosos, unos divinos ojos azules y un cabello largo y rubio.</p>
<p>No era posible que tan bellísimo ser estuviese conversando casi desnuda conmigo.</p>
<p>Pronto ella comenzó a moverse de una manera altamente sugerente y sugestiva. Mi temperatura corporal iba en aumento y la respiración era agitada, pesada.</p>
<p>Mi corazón palpitaba en una estampida sin control que rompía el silencio de esa habitación. Decidí desabrochar mi pantalón.</p>
<p>Ella entonces comenzó una deliciosa danza movida por el deseo. Mientras se acariciaba a si misma todo el torso, yo discretamente y fuera de su vista ya tenía una erección.</p>
<p>Casi se me salen los globos oculares de sus órbitas cuando ella procedió a retirarse toda la ropa. Ahí estaba ese monumento de mujer. Hermosa, altiva, grande.</p>
<p>Creada por los mismísimos dioses y con unas deliciosas formas redondas en todo su cuerpo, ella comenzó a tocarse suavemente sus genitales.</p>
<p>Yo veía con asombro, excitación y hasta un dejo de temor tan grata, maravillosa y lujuriosa escena. Era realmente una experiencia fuera de este mundo.</p>
<p>Le externé casi sin aliento cuan excitado estaba y que siendo franco y honesto, mi mano izquierda estaba frotando furiosamente mi miembro viril.</p>
<p>Ella no lo tomó a mal. Más bien imprimió más fuerza a su erótica danza y entonces pasó lo que nunca imaginé. Ella procedió a utilizar un objeto para dar rienda suelta a su deseo.</p>
<p>Era un delicado trozo de cristal que al parecer estaba moldeado exprofeso para realizar esa actividad masturbatoria. Con una punta completamente esférica y con una continuación helicoidal como un suave tornillo.</p>
<p>Alcancé a distinguir cómo suave pero diligentemente lubricaba ese vítreo artefacto como imitando una masturbación masculina.</p>
<p>Dejó de lado el lubricante para como yo lo esperaba, empezar a introducir el falo de cristal en su vagina.</p>
<p>Con rítmicos y deliciosos movimientos movía su instrumento hacia adentro y hacia afuera, mientras que en su hermoso rostro se empezaba a dibujar un placer extremo.</p>
<p>Absorto en esa danza erótica y a la vez sensual, mis dedos volaban escribiendo y tratando de describir todo lo que veía.</p>
<p>Un calor intenso recorrió todo mi ser y súbitamente sentí como si mi pene fuese esa figura transparente.</p>
<p>Repentinamente pero con toda gracia, apoyando sus pies en ese sillón de piel, levantó su cadera y apuntando la pieza cristalina a la cavidad anal, procedió a sentarse suavemente sobre ella mientras en su cara se dibujaba una mezcla de extremo placer y deliciosa ansiedad.</p>
<p>Ahora era su bellísimo ano el que estaba siendo agasajado por el dildo. Sus dedos atacaban también su vagina y ahora todo su cuerpo se estremecía.</p>
<p>Era genial, maravilloso, único. Fuerte pero a la vez exquisitamente excitante. Ella estaba en ese momento a punto de un orgasmo cuando sin darme cuenta y como si una mágica conexión nos enlazara, sincronizadamente estallamos en un feroz y brutal orgasmo.</p>
<p>Nuestros ahogados gemidos retumbaban en cada Bit y en cada Byte que iba y venía por la red. Saciados y felices nos miramos mutuamente y entre jadeos y estremecimientos, apenas pude decirle lo que un humilde siervo dice a su ama cuando ha recibido ese regalo tan hermoso y celestial: GRACIAS&#8230;</p>
<p>Como si estuviésemos acostados en el lecho nos acurrucamos cabeza con cabeza a través de los fríos monitores. Con voz trémula y placentera nos decíamos cosas que reforzábamos con caricias virtuales en la imagen correspondiente.</p>
<p>Virtualmente nos besamos como locos y ahora ya no había más presencia en el mundo que ella y yo.</p>
<p>Era de madrugada cuando nos despedimos. Ella y yo habíamos tenido la experiencia virtual más maravillosa de nuestras vidas. Tras acordar vernos otra vez en ese nuestro refugio virtual, perdimos todo contacto uno del otro.</p>
<p>Hoy no me cabe la menor duda que, este tosco, feo y regordete animal que soy, ha tocado aunque sea por un instante eso que otros llaman petulantemente &#8220;El Nirvana&#8221;.</p>
<p><a href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/814/tumblr_l7jw5tMuqq1qzoaedo1_500.jpg"></a><a rel="attachment wp-att-816" href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/814/tumblr_l7jw5tMuqq1qzoaedo1_500.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-816" title="diosa.jpg" src="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/tdomf/814/tumblr_l7jw5tMuqq1qzoaedo1_500.jpg" alt="" width="478" height="700" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/devoto-amante-virtual/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Esclavo de su deseo&#8230;</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/esclavo-de-su-deseo/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/esclavo-de-su-deseo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Sep 2010 16:16:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=806</guid>
		<description><![CDATA[Eran ya cinco minutos después de la hora señalada para la entrada. Apresuré el paso para poder acortar aunque fuese ilusoriamente la ya muy poca distancia que me separaba de mi oficina. Afortunadamente el elevador acababa de llegar y casualmente (aleluya) también tenía programado el piso al que yo debía subir. Ya en mi cubículo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Eran ya cinco minutos después de la hora señalada para la entrada. Apresuré el paso para poder acortar aunque fuese ilusoriamente la ya muy poca distancia que me separaba de mi oficina.</p>
<p>Afortunadamente el elevador acababa de llegar y casualmente (aleluya) también tenía programado el piso al que yo debía subir.</p>
<p>Ya en mi cubículo procedí a la rutina de desempacar mis bártulos laborales y servirme una taza de café.</p>
<p>En la atestada cocinita no había casi espacio, por lo que solicitando permiso y empujando, pude tomar mi taza, servirme mi café y regresar a mi estación de trabajo.</p>
<p>Al llegar noté que en mi escritorio había un pequeño sobre color negro, con un coqueto moñito blanco hecho con un encaje bastante minúsculo. Sorprendido por el espontáneo y anónimo obsequio, me quedé un momento de pié viéndolo.</p>
<p>Discretamente miré por el rabillo del ojo a ambos lados y nadie parecía demostrar que era esa persona &#8220;anónima&#8221; que dejó tan interesante objeto.</p>
<p>Me senté pesadamente en mi silla y poniendo atención a mis mensajes discretamente comencé a abrir el sobre.</p>
<p>Al ser abierto el sobre despidió un aroma muy delicado y a la vez delicioso. Asomaba ya el contenido del sobre y se notaba una linda caligrafía hecha a mano, presumiblemente femenina.</p>
<p>Contesté una llamada y mientras entregaba verbalmente cierta información procedí a tomar esa nota. De repente mi sorpresa fue tal que dejé de poner atención a mi llamada.</p>
<p>En ese trozo de papel mantequilla venía escrito con tinta china la frase: -&#8221;&#8230;quiero que Tú me llenes completamente de un intenso placer sexual&#8221;-</p>
<p>Como pude terminé mi llamada no sin tener que disculparme en varias ocasiones con mi interlocutor, pues estaba realmente turbado con ese misterioso mensaje.</p>
<p>Atónito, con la mirada fija aún en la nota, simplemente procedí a guardarla de nuevo en su discreto sobre. Puse la nota en el bolsillo de mi camisa y traté de retomar concentración y compostura en el sanitario.</p>
<p>Solo en esa habitación, mirándome al espejo procedí a lavarme la cara con agua fría. Tras tomar un poco de ánimo regresé a mis labores.</p>
<p>Pasaron algunas horas y confieso que ese extraño pero muy enigmático y a la vez y por qué no agradable acontecimiento, se me habían olvidado.</p>
<p>Llegó la hora de tomar el almuerzo y mientras pedía mi elevador, una voz femenina me dijo en un delicado y estremecedor susurro: -&#8221;&#8230;no me mires, sigue viendo al frente. Te espero después de la salida en la sala de juntas&#8221;-.</p>
<p>Intenté ver de quién se trataba, pero inmediatamente increpó: -&#8221;&#8230;no voltees. Si volteas todo acabó&#8221;-.</p>
<p>Se abrió la puerta del elevador y como por arte de magia esa voz y quien la profirió no estaban más a mi lado. En el espejo que estaba en el fondo del elevador no se veía mas que mi petrificada corpulencia.</p>
<p>Subí al elevador y tras llegar al pequeño expendio de alimentos, no estaba seguro ya si quería almorzar algo. La verdad estaba temblando.</p>
<p>Pedí un &#8220;sandwitch&#8221; de atún, un jugo de naranja y tras engullirlos de manera casi inconsciente, retorné a laborar.</p>
<p>Así pasó el tiempo entre llamadas, mensajería electrónica, reportes, pedidos, agendado de pláticas y cursos. La tan ansiada hora de salida llegó.</p>
<p>No era extraño para nadie el que yo me quedar hasta altas horas de la noche en la oficina, por lo que simplemente tras responder a los amables mensajes de despedida procedí a esperar.</p>
<p>Solo y sin nadie mas al rededor me acerqué cautelosamente a la sala de juntas. El sobrecito aún en el bolsillo de la camisa escuchaba perfectamente los agitados latidos de mi corazón.</p>
<p>Estiré mi mano para abrir la puerta y esta se abrió suavemente. Oteando por el espacio entre la puerta y el marco de la misma, no se veía nada. Solo obscuridad.</p>
<p>Comencé a entrar a la sala y la voz me dijo con suavidad: -&#8221;&#8230;pasa hasta el fondo y siéntate en ese sillón.</p>
<p>El único sillón que se alcanzaba a distinguir en la obscura sala estaba separado un par de metros de la mesa de consejo. Con pasos firmes pero lentos llegué al sillón y con calma procedí a sentarme.</p>
<p>Alcancé a distinguir una delicada forma femenina que se recortaba en ese claro-obscuro que ahora inundaba la sala.</p>
<p>Era una bella figura femenina menudita y delgada. Su exquisito cuerpecito con muy femeninas y redondas formas expedían ese perfume que estaba presente en el sobrecito y la nota.</p>
<p>Se acercaba a mí y tras simplemente hacerme una seña de guardar silencio, se sentó en la mesa de consejo y se reclinó hacia atrás.</p>
<p>Su negro y hermoso cabello calló en esa mesa y delante de mi estaba ese bellísimo pubis que de manera al principio tímida procedí a tocar.</p>
<p>Sus delicados vellos enmarcaban un par de tiernos labios, que sin que nadie me dijese nada yo sabía que tenía que hacer.</p>
<p>Saqué un poco mi lengua y comencé a degustar ese sagrado manjar. Con movimientos lentos y delicados ascendentes y descendentes acaricié esa rosácea vagina.</p>
<p>Cada que mi lengua tocaba su redondito clítoris ella se estremecía y profería un delicado gemido. Yo comencé a excitarme y a experimentar un intenso calor en mi cara.</p>
<p>Tomé con mis manos su cadera y atrayéndola a mi boca, besé su vagina con intenso frenesí. Toda mi lengua estaba ahora en su femenina y húmeda cavidad.</p>
<p>Con movimientos lentos pero decididos metía y sacaba mi lengua y eso parecía gustarle, pues de inmediato se incorporó para con sus dos brazos aferrarme fuertemente a su pubis.</p>
<p>Loco de excitación ataqué esos genitales femeninos con ardorosa pasión, hasta que ella tomándome de mis cabellos me separó de mi festín.</p>
<p>Me puse de pié y ella se arrodilló ante mi. Me desabrochó el cinturón con sus manos mientras que con su mejilla acariciaba mi pene por encima del pantalón.</p>
<p>En cuanto ella desnudó mi falo, abrió su boca y sacando un poco su lengua procedió a deglutirlo como si se tratase de una ostia.</p>
<p>Con sus manos en mis glúteos me hacía acercarme más a ella. Yo sentía con hondo placer como mi pene era literalmente tragado. La sensación de mi glande en su garganta era indescriptible.</p>
<p>Con denuedo y con esa excitación ya en ambos, la separé amable y suavemente de mi pene y tras tomarla de la espalda y glúteos, la cargué sobre mí para penetrarla.</p>
<p>Ella en vilo y yo elevándola y bajándola rítmicamente, con mi pene en su vagina, comenzó esa danza frenética. Sus movimientos estrambóticos y rítmicos acompañados de esos ya no tan silenciosos gemidos, me hicieron hervir aún más mi sangre.</p>
<p>Ella estalló en un orgasmo y temblando me pidió detenerme un momento. Tiernamente acurrucó su cabeza en mi hombro y entre jadeos orgásmicos me dijo: -&#8221;&#8230;ponme en el suelo por favor&#8221;-.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-808" href="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/2010/09/eroticcas.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-808" title="eroticcas" src="http://www.eroticcas.com/wp-content/uploads/2010/09/eroticcas.jpg" alt="" width="430" height="302" /></a>La hice descender delicadamente y ella entonces me dio la espalda. Se inclinó completamente y con su mano tomó mi pene. Tirando suavecito de él me hizo acercarme a sus glúteos.</p>
<p>Ella entonces me dijo con su voz queda: -&#8221;&#8230;quiero tu lengua&#8221;-. De inmediato entendí su deseo. Me hinqué delante de sus carnosas nalgas, las separé con mis manos y coloqué mi lengua en su esfínter anal.</p>
<p>Comencé a lamer el borde de la estrecha cavidad y noté que ella temblaba en cuanto con mi lengua pasaba por el centro de ese tierno anito.</p>
<p>Entonces ella con su mano izquierda abrió más mi panorama y ahora mi lengua degustaba esos delicados pliegues y algo del interior de su esfínter.</p>
<p>Con movimientos de &#8220;va y ven&#8221; ella provocaba que mi lengua entrara cada vez más a su ano. Así seguimos un pequeño lapso de tiempo hasta que con una voz decidida y mostrándome sus bellísimos ojos negros me ordenó: -&#8221;&#8230;penétrame completamente&#8221;-.</p>
<p>Me puse de pié. Tome mi pene con la mano derecha y acercándolo a su ano, procedí a insertarlo en ese vórtice del placer supremo.</p>
<p>Ella respondió acercándose más. Con un gemido ahogado ella terminó de introducirlo por completo. Se puso de pié con mi miembro viril completamente dentro de su ano y tomando mis manos las colocó en su enhiesto y firme par de senos.</p>
<p>Ahora la imaginación y el instinto se apoderaron de los dos. Ella con sus movimientos, yo con mi penetración y ese manipular de sus senos, nos fundimos por completo en un perfecto mecanismo que provocaba el más intenso placer sexual.</p>
<p>Ella arremetió con más fuerza, yo ya no podía más y en medio de un grito orgásmico de ella y mío, eyaculé dentro de su esfínter como nunca.</p>
<p>Los movimientos peristálticos de su recto exprimieron hasta la última gota de mi semen. Yo estaba placenteramente exhausto.</p>
<p>Sin poder más y casi inconscientes caímos al piso. Yo la abrazaba por detrás. Mi pene ya flácido pero agradecido, descansaba entre ese par de músculos redondos, viendo fijamente a ese ano que tanto placer le había obsequiado.</p>
<p>Yo besaba sus hombros y acariciaba sus senos con mis manos. Ella entonces dijo: -&#8221;&#8230;gracias. Esto es realmente lo que esperaba&#8221;-.</p>
<p>Tras pasar un par de horas, me desperté en una sala de juntas vacía. Mi ropa estaba perfectamente acomodada y encima de el sobrecito negro estaba ahora un sobrecito rojo.</p>
<p>Tras retirar con paciencia ese delicado moño negro, saqué con impaciencia la perfumada nota que en él se guardaba.</p>
<p>Con bellas letras femeninas hechas a mano, la tinta china en ese papel mantequilla decían: -&#8221;&#8230;ahora puedo morir en paz&#8221;-.</p>
<p>No recibí más sobres. No pude saber nunca quien era. Tras poner atención pude constatar que ella, la damita más anónima y pequeña del área, había fallecido.</p>
<p>Me sentí morir. Había sido su última voluntad y ella había impreso en mi y para siempre su perfume, su voz, sus ojos, su cuerpo y por sobre todo, lo que era realmente sentir intenso placer sexual.</p>
<p>Descansa en paz. Descansa en mí.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/esclavo-de-su-deseo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Test en linea para aprender a examinar los senos</title>
		<link>http://www.eroticcas.com/test-en-linea-para-aprender-a-examinar-los-senos/</link>
		<comments>http://www.eroticcas.com/test-en-linea-para-aprender-a-examinar-los-senos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Jun 2010 00:36:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pitonizza</dc:creator>
				<category><![CDATA[Difusión sexual]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eroticcas.com/?p=772</guid>
		<description><![CDATA[El autoexámen de senos debe formar parte de la rutina de toda mujer. Una vez al mes, una vez que haya pasado tu período, autoexamínate. Ahora, para familiarizarte con los movimientos que debes hacer, en el siguiente video se presenta una demostración que hay en Wirtualna polska donde podrás probar con las tetas de porn [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El autoexámen de senos debe formar parte de la rutina de toda mujer. Una vez al mes, una vez que haya pasado tu período, autoexamínate. Ahora, para familiarizarte con los movimientos que debes hacer, en el siguiente video se presenta una demostración que hay en <a href="http://erotyka.wp.pl/accept,1,gid,12075134,img,12075303,kat,4171,title,Edyta,galeria.html">Wirtualna polska</a> donde podrás probar con las tetas de porn stars. Para acceder al juego, haz click en la opción de la derecha.</p>
<p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="400" height="300" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowfullscreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=11918739&amp;server=vimeo.com&amp;show_title=1&amp;show_byline=1&amp;show_portrait=0&amp;color=&amp;fullscreen=1" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="400" height="300" src="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=11918739&amp;server=vimeo.com&amp;show_title=1&amp;show_byline=1&amp;show_portrait=0&amp;color=&amp;fullscreen=1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p><a href="http://vimeo.com/11918739">Check out these boobs!</a> from <a href="http://vimeo.com/user3867353">nienaut</a> on <a href="http://vimeo.com">Vimeo</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eroticcas.com/test-en-linea-para-aprender-a-examinar-los-senos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

