Cómete a tu pareja
En una relación estable de pareja, es inevitable después de cierto tiempo llegar a establecer una rutina, una misma forma de hacer el amor que puede poner en peligro la fidelidad que siempre debe primar. Entre los tantos trucos que pueden emplearse, hoy en Eroticcas vamos a tratar el tema del sentido del gusto en los juegos eróticos. El cuerpo tiene muchÃsimas terminaciones nerviosas que puedes estimularse con el tacto, el roce, las caricias, los abrazos. Si dichas caricias se dan con la lengua, las sensaciones son totalmente distintas. Conversa con tu pareja sobre estas opciones y atrévete:
- Cuida muchÃsimo tu higiene, para volverte apetitosa, exfolia tu piel, usa cremas, depilate prolijamente. Que tu piel parezca la superficie de una fruta fresca a la cual provoque darle un suave mordisco.
- Usa prendas comestibles. La lencerÃa comestible tiene variedad de diseños para ajustarse a los gustos más exigentes y para todo tipo de cuerpo. Las hay de sabores distintos, hechas generalmente de dulce.
- Usa alimentos. Las frutillas, crema chantilly, leche condensada, miel, incluso vino, puedes untarte con estos sabores y dejar que tu hombre se deleite con los distintos sabores sobre tu piel. Estos juegos vienen bien en la oscuridad, para que solo usen los sentidos del gusto y del tacto para descubrir nuevas sensaciones. Puedes untar tus pezones con miel o cualquiera de los aderezos que sugiero, vuelvete una fuente donde tu hombre pueda beber, hasta que sean tus jugos los que se mezclen y formen un nectar que enloquecerá a ambos.
- Usa condones de sabores. Degusta a lo largo del pene de tu hombre sin dejar un centÃmetro cuadrado sin saborear, hazlo con suavidad, pero firmeza, de manera que él sienta que un volcán lo está devorando poco a poco. Un truco infalible es usar una menta inesperada, esa sensación será diferente, a él le encantará.
- Usen la bañera. Una idea que ronda mi cabeza es embarrarme por completo de lubricante de sabores (encuentralos en la tienda erótica de tu preferencia), y embarrar a mi pareja de igual manera, para asi asirnos, resbalarnos, abrazarnos escurridizos, hambrientos, golosos, mientras el agua de la ducha nos limpia.
Estos juegos pueden ser muy divertidos. Advertencia, puedes engordar.


Efectivamente. El poder aprovechar y aplicar con alta intensidad los cinco sentidos al hacer el amor, es lo que diferencÃa a este sublime acto con simplemente follar, coger, “pongo y saco”, etc.
Desde el momento mismo en el que la pareja se entrega al coloquio de convencimento, el “franeleo” o “previo”, el coito en si y ese momento en el que la pareja goza con ese momento posterior al orgazmo, es muy hermoso el utilizar el gusto, el olfato, la vista, el oido y tacto.