Del Centenario al Andy
Ella esperaba ansiosa el dÃa que se reencontraran. HabÃan acordado el martes, temprano, muy temprano para aprovechar las horas de la mañana. Pero algo pasó, y se canceló el encuentro que prometÃa ser involvidable. Ella tenÃa varias semanas sin hacer el amor, las ganas acumuladas, el deseo represado a punto de desbordarse. Ante la posibilidad de verse al menos una hora, ella tomó su bolso y emprendió la carrera hacia el punto de encuentro de siempre, el parque Centenario.
Una vez ahÃ, ella lo llama. Él, a sabiendas que la tenÃa subyugada bajo el poder de su falo, le dijo que espere 20 minutos. “¡20 minutos con el sol que está haciendo en Guayaquil! No puedo esperar, me voy.” Palabras falsas, pues en realidad lo habrÃa esperado horas. Entonces se internó en el parque, dio vueltas, conversó con las palomas del parque y las iguanas de los arboles. Se refugió en la sombra de uno de los más frondosos y añejos ceibos (?) mientras una bandada de mariposas recorrÃa su estómago.
Entonces lo vio llegar. Corrió a su encuentro, cada minuto vestidos era un desperdicio. Sin ningun pudor ingresaron en uno de los hoteles del centro, a vista de todos los buses de la ciudad, los transeuntes mirando la vida de esta pareja que solo es pareja de forma esporádica. Una vez dentro, ella veÃa golosa el caramelo que degustarÃa en pocos minutos. ¡La recepcionista del hotel parecÃa demorarse tanto emitiendo la factura!
Habitación 26
Buscar la habitación 26 no es tarea fácil en el Andy (?). Los pasillos más parecen laberintos, y los amantes, ratones de laboratorio buscando como un tesoro el cuarto donde darán rienda suelta a sus instintos. Tras valioso tiempo perdido, llegan al fin a su refugio. La puerta se cierra. Comienza la acción.
Se perdió demasiado afuera. No hay que perder el tiempo en las preliminares. Ella se despoja de todo, y se excita solo de ver que él ya está bastante erecto al contemplarla desnudarse presurosa.
No me pregunten qué ocurrió después, ella nada más me relató la historia hasta aquÃ.



solo se que en el andy encontrar una habitacion es mision imposible