Mujer sobre mujer (I parte)

Una mirada tímida la atrajo. Sin estar segura que era a ella, miró con disimulo hacia todos lados, Perla avergonada confirmó que esos coqueteos iban dirigidos hacia ella. Sí, esa chica de rizos dorados, cejas finas y labios sin pintar estaba filtreando con ella… extrañada y confusa, le siguió el juego. Examinó con su mirada sus pezones, que pugnaban por escapar de esa blusa blanca que apenas cubría su torso. Debía tomar otra copa. Aceptar los avances de otra mujer no estaba en sus planes para esa noche. ¡Era su aniversario..! Precisamente esa noche, Perla celebraba un año de noviazgo, e intuía que su novio le pediría matrimonio ahi mismo. Sin embargo, la chica de la barra, la de los rizos dorados y labios sin pintar, la había distraído por completo. Mejor debería esquivar su mirada. Examinaba el fondo de su copa… disimulaba su turbación… Mas, su excitación era tanta, que torpemente derramó su contenido sobre su vestido de gasa negra. Molesta, se levanta.

- debo ir al baño a arreglar ese desastre, lo siento, espérame…

Y sin dar tregua, Perla salió huyedo al tocador de damas, perdiendo de vista a su coqueta admiradora.

Una vez dentro, prendió el secador de manos para quitar la marca de vino del vestido. De pronto, una voz femenina susurra tras de si…

- menos mal el vestido es negro… casi no se nota…

Sobresaltada descubre que la chica de rizos dorados estaba ahí mismo, en el baño de mujeres del bar. Recostada en la puerta, como impidiendo a nadie más entrar…

Entonces, extendiéndole una servilleta, la chica de rizos dorados comenzó a absorber el liquido del vestido de gasa negra de Perla. Su corazón parecía estallar. Sentía las manos de esa hermosa mujer cerca de su vientre. Miró de cerca sus senos, como se unían formando un corazón voluptuoso. Pudo ver claramente sus pezones. Atemorizada por sus propios deseos, alzó los ojos. El nacimiento de los rizos de esa chica parecía un campo de trigo… Su cabello olía a manzanas. Embriagada acercó su nariz a los hilos de oro que parecían flotar. La chica de los rizos ya no solo secaba la gasa… sus manos se adentraban por los pliegues del vestido negro, y fueron bajando despacio, muy despacio, hasta rozar los muslos de Perla… ¿Cuánto tiempo transcurrió? ¿Uno, cinco minutos…? De pronto ambas juntaron sus labios, un beso con sabor a tabú las fundió por largos minutos… el corazón les latía muy fuerte, sus pechos se aplastaban… de repente, alguien pugnaba por entrar. Violentamente se separaron. Disimulando, Perla retomó su puesto junto a su novio. La chica de rizos dorados con olor a manzanas volvió a la barra, donde parecía estar al acecho.

El novio de Perla hizo su parte. Rodilla al suelo, hizo su propuesta, que ella aceptó como una autómata. Cuando salieron del bar, en un descuido, la chica de los rizos dorados le deslizó un papel, que Perla, complice escondió, para culminar lo que quedó pendiente en el baño de damas.

Lo que sucedió entonces, lo dejo para una próxima entrega.

About the Author

Pitonizza

Bloggear es un placer casi sexual. En los blogs desde noviembre de 2006. Pitonizza escribe también en Pitonizza punto com y New Life.

6 Responses to “ Mujer sobre mujer (I parte) ”

  1. Un buen post, pero aún está muy temprano!!

    Un saludo

  2. A decir verdad, sí. Debi programar este post entrada ya la noche, para dar rienda suelta a las fantasías. Haré lo propio con la segunda parte.

  3. que buen relato Pito! se presta para imaginar bastante…

  4. Excelente post, hace volar tu imaginacion quizas al climax…

  5. Pitoo.. alguna experiencia similar??

  6. interesante veamos como estalla esta historia…

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