Navegando en ella
Mi hermosa mujer es frágil como una pluma, sus manos son alargadas y suaves, su piel, sedosa y acariciable, se eriza con tan solo respirar cerca de ella. Su mirada es profunda, hipnótica, sus labios, rojos como cerezas y dulces como miel, su vagina jugosa como un durazno, tan placentera, tan acogedora, donde refugiarse es un privilegio. Cuando le hago el amor, tiembla como una hoja, parece tan inexperta, sus ojos solo derraman ternura, hasta que sale la fiera que se aferra a mi espalda, me aruña, me abrasa como fuego, me convierte en acero, fundiéndome en su interior hasta que logra exprimir de mi el último centÃmetro cúbico de amor que fabrico solo para ella.

Después de estar con ella, no quiero estar con nadie más. No podrÃa reemplazarse la calidez de su cuerpo, la increible textura de sus pequeños pezones sonrosados y siempre erectos, la llanura de su vientre plano, la delicia de su vulva enloquecedora. Me trastorna, me he vuelto adicto a su presencia. La amo.


Y yo a ti. Te amo gordo pretencioso.
Por cierto, lindo detalle de poner de avatar a Dave Mustaine, jojo!