Platero y yo – sin censura
Parte censurada de mi relato en Pitonizza punto com. No es un relato zoofÃlico, lamento no satisfacer la aberraciones sexuales de ciertos lectores.
En el otro blog les narraba sobre mi parejo del 2001, un hombre superdotado, a quien, para proteger su identidad, he llamado Platero. Salimos varias semanas de forma inocente. Yo empezaba a dudar de su heterosexualidad, hasta que un dÃa, me fue a ver a mi trabajo, después de unos tragos… sigamos el relato:
Ya con la mente pervertida, le pedà regresemos al local, pues inventé se me olvidó algo. Ya el acceso a los locales era impedido por los guardias, pero como me conocian, me permitieron pasar, y como siempre veÃan a Platero visitar el local, seguro ellos dedujeron que era el dueño. Una vez dentro, con las luces apagadas y el mareo, me saqué los zapatos y me dirigà al escritorio a buscar cualquier cosa. Al fin Platero me siguió. Ahi, en la penumbra complice, me besó. SabÃa a miel, a gloria, pedazo de hombre tan precioso que me habÃa tenido reverbereando por semanas sin tocarme, en ese momento se desquitaba acariciando todos mis rincones. Oh, Platero, quiero saber si es cierta la leyenda. Y metà mi mano justo ahi. Él me rechazó, y me pidió que nos vayamos. SÃ, es gay. O al menos, bi. Pero él se apresuró a explicar sus razones para dejar de hacer esas “cosas malas”.
- Soy muy grande… descomunal (bueno, lo de descomunal creo lo dije yo después, yo soy la de las palabras cuatrisÃlabas).
- No importa… (dije osadamente, sin creer en sus elevadas dimensiones, total, todos suelen creerse grandes).
- En serio, es enorme, y te puedo lastimar. (claro, me veÃa frágil, aunque en ese entonces yo era una yegua argentina, él era un burro gigantesco… y lo era)
Me apreté a su pecho como descansando en sus hombros. Al sentir mi cercanÃa y mis senos aplastarse contra sÃ, él dejó de luchar conmigo. Bajé hasta llegar a sus enormidades. ¡Era inmenso! ¡Una bestia! ¡20 cm! OMG! ¡Y le falta erección! Golosa, no soporté, tuve que engullirlo. Y me di el placer de verlo hacerse más grande dentro de mi boca. Mientras, él me humedecÃa con sus caricias en mi intimidad. Cuando llegamos al punto de no retorno, me vi en la necesidad de retroceder. Estaba mucho más crecido y desafiante. Fue increÃble sentirse poseÃda por un animal de tales caracteristicas. Fue muy cuidadoso para no herirme. Y yo tuve la dicha de recibir en mà a un hombre asi de majestuoso.
Tuvimos muchÃsimos encuentros. Luego, él me agradeció, pues yo lo curé de la eyaculación precoz de la que sufrÃa desde que inició su vida sexual. Las mujeres al verlo, huÃan, y él terminaba eyaculando sin penetrarlas siquiera. Conmigo fue diferente. Curado de esa condición, nuestras sesiones amatorias eran prolongadas y deliciosas. Multi-poses. Y cuando venÃa a mi casa, nos besabamos tan apasionadamente, sin poder hacer el amor por la falta de privacidad, sin embargo, esos besos eran tan ardientes, que indefectiblemente explotaban en orgasmos pélvicos de proporciones bÃblicas.


Me ha entrado la sana envidia… yo que soy normalito. Más que sea puedo jactarme de ciertas técnicas.
Normalito???? yo pensé lo mismo hasta que ha mis 16 años un buen amigo muy orgulloso hacia conocer sus “14 cm de placer”, como el los llamaba, y recien ahà me enteré de que mis proporciones eran fuera de lo normal, (realmente no me enorgullece no es la gran cosa), pero nunca habia tenido problemas en el sexo, pero luego de los 22 años, cuando empecé a vivir solo, noté que hay mujeres vagas que si les molesta un pene grande, todavia no lo considero muy grande, pero cuando una sexfriends pregunta le hablo de mis 9 o 10 pulgadas, dependiendo del momento.
Ahora entiendo porque en los saunas hay un montón que se tapan cuando mi hermano y primos andamos desnudos.
PD. No somos negros pero nuestra familia es afrocaribeña (por si alguien tenia la duda).
RPD. Lindas fotos pito, realmente lindas.
Donde puedo encontrar uno para experimentar esa sensacion jajajajajaja…
Te felicito, buen post…
Mi querida Elizhah, basta con pedirlo y te podria presentar a mi mejor amigo con sus 23 cm, que contigo prometen ser dulces pero firmes, tiernos pero implacables, te aseguro que despues de mi todo te sabra a poco, pero recuerda que luego una parte de tu alma, tendra para siempre la sonrisa de haber conocido a un verdadero hombre. Espero tu respuesta.
A mi los penes muy grandes me molestan y si el hombre bombea para penetrar profundo me duele. Eso le pasa a la mayorÃa de las mujeres y un hombre con un pene mayor de 20 cm puede sentirse muy desdichado.
Lo que has dicho sobre el pene que se para en la boca de una es algo maravilloso.
Sentir como va creciendo, se pone duro y empieza a latir en la boca es una gran delicia.